EL SER Y LA NADA

February 14, 2020

El empoderamiento de las emprendedoras. Una asignatura pendiente

 

Por: Fernando Lira Flores *

 

Hoy, en este artículo hablaremos de las mujeres emprendedoras y su empoderamiento. Y expresaremos que éste tópico, es una deuda pendiente socialmente hablando.

 

Mi ex alumna Blanca Becerra -a la cual le agradezco la sugerencia-, me comentó que le parecería bien hablar de éste tópico, debido a que se está mal entendiendo el término empoderamiento con los grupos legítimos y radicales que han surgido últimamente en nuestro país.

 

Ella por dedicarse al comercio internacional, me sugirió tratar el tema empoderamiento, pero no de los grupos, sino de mujeres emprendedoras en general.

 

Intentaré sortear ésta petición y compartirla con el lector que decida ojear este texto.

 

Revisando información pasada y presente respecto del tema en cuestión, podemos decir que el empoderamiento, es una teoría o filosofía socio educativa y administrativa, surgida en sus inicios en los años 60’s y comentada por Paolo Freire, que pretendía ese enfoque participativo de corte social; en los años 70’s se pretendía reducir con el empowerment la vulnerabilidad social, en los 80’s, generar grupos de choque -más bien de resistencia- frente a los cambios socioeconómicos, políticos e ideológicos.

 

Pero la teoría del empoderamiento surgió con la teoría organizacional, la cual indicaba que, la gente debiera liberar su potencial laboral, su creatividad a partir de conocimientos y experiencias, e impulsar sus valores para mejorar los procesos económicos productivos de las empresas.

 

Este aspecto organizacional resaltaba lo siguiente: dar poder al empleado para mejorar los procesos y que se aprehenda y aplique su expertice para apoyar a la empresa en la satisfacción del cliente.

 

Pero, no es menester, ni intensión de este artículo de opinión hablar de ésta historia, sino del empoderamiento para el emprendimiento de la mujer.

Así que… continuamos…

 

Se decía que este tema es una asignatura pendiente. ¿Por qué? Mientras los movimientos feministas, la lucha de clase y género, la inequidad, la desigualdad de oportunidades es tendenciosa con las mujeres, tanto en las PYMES como en las empresas y emprendimientos, todavía hay camino largo por recorrer.

 

Así pues, se considera que la mujer emprendedora, debe ser formada desde el seno familiar, y dotarle de los conocimientos, habilidades, actitudes y valores propios del emprendimiento perso profesional; así como las creencias y destrezas para fortalecerles en el ámbito de la gestión empresarial a lo largo de su vida.

 

En este inter, se debe entretejer su visión y objetivos bajo la dimensión de un empoderamiento integral tanto intra como interpersonal, familiar, social, esperando influir en ellas para logar sus objetivos.

 

Desde un personal punto de vista, el empoderamiento deberá iniciar cuando ellas son niñas, ya que ellas serán las emprendedoras del futuro. 

 

¿Por qué aseguro esto? Porque el liderazgo femenino mantiene sus posiciones en la familia, la amistad, la relación de pareja y hasta en el equilibrio natural de la humanidad.

 

En los negocios, se sostiene -aunque no se respeta, ni se acepta-, que ellas son más inclusivas, comprensivas, racionales y hasta emocionales, lo cual les permite tener un liderazgo diferenciador versus los hombres por ser más equilibradas.

 

En cuanto a las habilidades empresariales. Las mujeres suelen destacar en integración, comunicación y cuidado; y son buenas negociadoras, manejan adecuadamente el dinero y son ahorrativas -sin escatimar en lo que realmente se requiere-; así como también que, ellas se orientan a resultados y asumen riesgos.

 

Por otro lado, el doble esfuerzo que las mujeres manejan y hacen valer en su trabajo, buscando romper el paradigma del liderazgo masculino, el respeto irrestricto entre las órdenes de un hombre y una mujer; y las rupturas tradicionales como las barreras de género, la equidad, la inclusión y la aceptación, solo por ser mujeres.

 

Además, existe la cultura organizacional con una mirada masculina –principalmente-, lo cual limita el actuar de la mujer, debido a la frustración de no poder llegar a puestos de alta envergadura en las empresas, no ser admitida su opinión en las reuniones de negocios y ante todo, el inapropiado trato diferencial que generan los hombres de empresa para ellas.

 

Entonces, se propone diseñar una nueva cultura organizacional y de negocios que conlleve a la inclusión, que contemple la realidad actual de la mujer en éste ámbito y que incorpore a las mujeres en lo empresarial, en la toma de decisiones, de dirección y control de organizaciones y empresas, y ante todo la gestión y organización de negocios a futuro.

 

Para lograr estos y otros cambios, sugeriremos algo respecto a la educación de la mujer y así formarla en el emprendimiento de negocios y empresas a futuro. Por lo tanto diremos que, se logrará el empoderamiento a partir de lo siguiente:

 

Se dice que ellas deben ser valientes y no perfectas. Esto se refiere a que se les enseña a evitar el fracaso y el riesgo, sin embargo no se les enseña a arriesgar, ser valientes y poderosas y empoderadas, ya que ellas –dicen-, deben ser delicadas y no tozudas. Entonces, a los niños se les exige ser valientes y las niñas perfectas pero para ellos, no para ellas.

 

Recordemos que ellas deben dejar el miedo y enfrentarse a los desafíos de la vida y aprender de sus errores y sus aciertos tanto en su existencia como en sus acciones de emprendimiento.

 

Los estereotipos de género se forman desde la infancia y en la familia. En ocasiones pensamos que las niñas son menos inteligentes que los hombres -esto es un cliché obsoleto de género-, y esto limita a las mujeres de hoy y las del futuro. Hay que cambiar el paradigma.

 

Con la educación se pretende contribuir a prevenir la violencia y la discriminación. Esto es: cuando se fomenta el liderazgo, la autoestima y el logro en las niñas, es importante que se dé la igualdad de género. Todo esto debe enseñarse a partir del civismo, la ética, la equidad, y respeto, para que el papel de cada uno sea equitativo entre niños y niñas dejando a un lado los roles de género.

 

Cabe mencionar que, las niñas de hoy serán líderes y emprendedoras mañana. No es una premisa ni proposición aceptada de quien escribe, sino una premisa de vida. Por ello, invertir en ellas, es defender sus derechos, promover su desarrollo y prometerles que el esfuerzo, la dedicación, la entereza logran más que la sumisión, que la servidumbre y que la idea del ser hombre es ser poderoso, es tener éxito y es mandar. Hay que cambiar esta creencia desde el hogar.

 

Recuerden a las niñas de hoy, que el desarrollo sin ellas sería casi impensable. La igualdad y la equidad nos han permitido evolucionar como seres humanos, sociedades y países; sin embargo, ellas son las que procrean, procuran y trabajan para que esto sea así.

 

Por lo tanto, pensar que el mundo es de los hombres y que a éste no acceden las mujeres es una mala influencia para el desarrollo de mujeres emprendedoras, mujeres fuertes y mujeres que pueden llevarnos y acompañarnos en el camino de la vida personal, los estudios, negocios y en este andar por la vida misma.

 

Retomamos lo que se dice en la realidad actual: “De acuerdo con la Asociación de Emprendedores de México (ASEM), el 11.2% de las mujeres emprende (en micro, pequeños y medianos negocios), mientras en otros países de Latinoamérica, como Perú́, el 29% de ellas lo hace. Si de Alta Dirección hablamos, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las mujeres ocupan el 31% de los puestos, 7% son miembros de la junta directiva de las empresas mexicanas; y solo el 2% de las mexicanas son empresarias -de alto impacto- (en comparación con el 6% de los hombres), según la OCDE”. https://www.entrepreneur.com/article/329326

 

Falta mucho camino por recorrer, pero el primer paso está dado desde la casa, la escuela, y otros organismos e instituciones sociales, civiles y comerciales.

 

Por ende, sería pertinente indicar que vamos por un camino diferente –no bueno, ni malo-, diferente. Y debemos avanzar para dar este empoderamiento para el emprendimiento de la mujer.

 

Hasta el siguiente comentario del Ser y la Nada.

 

*Administrador de Baldemart y Asociados S.C. y docente desde bachillerato hasta posgrados en diversas instituciones educativas.

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