COTIDIANIDADES

February 14, 2020

.- Más de lo mismo

 

Por: SAUL HERNANDEZ

 

VAYA QUE el pase de charola que aplicó el Presidente Andrés López Obrador a los empresarios causó furor en las redes sociales, tanto a favor como en contra, algunos con pleno conocimiento, otros muchos sin idea de lo que sucede y sólo se van con el rumor del resto o de lo que ellos creen es lo correcto.

 

Este ejercicio es muestra clara de la psicología del medio como es el Facebook, que se mide más por el impulso o estómago de quienes opinan que de un conocimiento certero del fenómeno social, político, económico o cultural que se presenta.

 

Sin embargo, podemos decir que lo criticable de la acción del Presidente, porque hoy el observatorio ciudadano es más acuicioso, son las formas en que se maneja.

 

No podemos decir que pobrecitos empresarios, porque muchos de ellos se han aprovechado de muchas cosas de la propia autoridad que ha sido cómplice de su bienestar, es decir, muchos de ellos pagan menos impuestos, tienen tomas de agua clandestinas, no pagan la basura o la contaminación que generan y además, actúan como si estuvieran haciendo el gran favor a la población con brindarle empleo, muchas de las veces mal pagado o condicionado.

 

En otros tiempos varios de ellos resultaron beneficiados con el mentado rescate del Fobaproa, mismo que pagamos los mexicanos con nuestros impuestos, así pues, que les pasen la charola, no tiene nada de malo, lo malo es el cómo la pasan, porque sin duda, este acto de los tamales a fuerzas puede causar indigestión.

 

Lo peor del caso es que se sigue diciendo que es para el pago de medicamentos y de apoyo a la infraestructura de salud, y entonces el dinero que ha logrado juntar la Fiscalía a donde va a ir a parar, porque no podemos decir que el gobierno no tiene recursos, cuando es un ejemplo lo que señalamos y es un doble discurso lo que se hace bajo la bandera del pueblo jodido, las cosa no pueden seguir así.

 

Esta acción se merece un “fuchi caca” porque no es la venganza del proletariado contra los dueños de las empresas o bien contra la burguesía, sino un ejercicio intermediario de la condición de poder que en este caso ostenta el Presidente López Obrador, bajo esa bandera de Robin Hood, que poco a poco se está desvaneciendo, precisamente por las formas y por su empecinamiento de seguir  abriendo frentes sin poder lograr una correcta aplicación de la justicia.

 

Hasta el momento las cosas siguen sin cerrarse o bien no han concluido, y nos referimos al estado cultural de nuestro pueblo que está acostumbrado a vivir con el mal, en lugar de erradicarlo.

 

El asunto del huachicoleo, la inseguridad, los feminicidios, tanto distractores como los no distractores, el trasiego de droga, los jóvenes a su suerte, una educación paupérrima, así como su constante discurso del combate a la corrupción que sólo es eso, discurso, porque en los hechos de éstos y de muchas cosas más se han quedado en el limbo, dejando así toda una serie de intriga e incertidumbre, sobre todo de inversiones en nuestro país, que ha generado la condición del nulo crecimiento económico y ahora, con este pase de charola, seguramente los empresarios pensarán dos veces su posición, antes de decidir cualquier cosa.

 

 

Repetimos, son las formas en cómo se maneja el gobierno federal, que es la parte que sin duda genera toda una serie de comentarios con respecto a su actuar y que para muchos deja de ser serio y vale recordar que en muchas de las ocasiones hemos señalado la importancia de elevar el nivel de la política, pero al parecer eso va a seguir siendo tema pendiente o por lo menos pareciera que no  veremos esa calidad durante algún tiempo.

 

Y Ya también entrado en tema, en la pasada reunión que tuvieran diputados y senadores de Morena con el Presidente, éste les solicitó la formación de cuadros políticos, porque sin duda su proyecto no puede quedarse sólo para seis años, sino que debe de ser transexenal.

 

Para nadie es ajeno el hecho de que así tendría que suceder, y sin duda tendrán varios años para tratar de hacer lo propio para que Morena se pueda consolidar en el gusto del respetable.

 

A final de cuentas aplicaría el mismo criterio de partidos de antaño en el poder, sólo que aquí el propio López Obrador es el eje del partido, y no al revés como sucede en el PRI, PAN o PRD, o cualquier otro, que la lucha intestina los lleva a una separación y fracturas, en ocasiones difícil de superar.

Así que la gran tarea que tienen dichos diputados, senadores y políticos de primer nivel de Morena, tienen ese encargo de la formación de cuadros con la intención de enquistarse en el poder, alguna diferencia con otros, no lo creemos.

Y ya dije.

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