EL DEPORTE COMO HERRAMIENTA POLÍTICA

July 16, 2018

Los acontecimientos deportivos sufrieron el uso político a lo largo del tiempo y esto no escapa a la actualidad. La esencia del deporte fue enmascarada bajo el manto de la defensa de la identidad nacional como símbolo de poder en este tipo de eventos.

Estas situaciones fueron posibles desde el momento que los Estados tuvieron que hacer frente a los costos de organización de los mega-eventos internacionales y se sirvieron de ello para favorecer el enfrentamiento en la competencia.

En un principio, la noción de Estado-nación necesitaba crear una conciencia e identidad nacional a través de la unidad social y cultural de los habitantes de cada división territorial. Ésta se convirtió en el principio estructurador de las competencias deportivas internacionales, tanto de conjunto como individuales.

Los eventos deportivos despiertan los sentimientos patrióticos de los espectadores. Él deporte de alta competencia cumple una función importante para la afirmación de la identidad nacional, ya que el estadio se convierte en el escenario donde la nación está representada por los colores de cada bandera y el canto del himno. Allí se simboliza una guerra y la victoria se convierte en símbolo de cohesión.

El fútbol ofrece circunstancias propicias para reforzar las características culturales de cada pueblo. Así se va construyendo la identidad nacional y un estilo propio en cada lugar del mundo. Los éxitos deportivos de las selecciones nacionales se va transmitiendo de generación en generación y esto es compartido no sólo por los hombres sino también entre mujeres y niños.

En Argentina, el fútbol sirvió no solamente para reforzar la identidad sino como instrumento político en distintas momentos. Como ejemplo de esto, es notorio citar que en medio de un gobierno militar (en 1978), Argentina gana su primer campeonato mundial. La Junta Militar utilizó el triunfo para beneficio ante el mundo: el fútbol no era solo un juego, un deporte, sino el rasgo de estipe particular y un estilo peculiar de aquellos hombres que representaron a la Nación.

Más cerca en el tiempo, con la llegada de Fútbol para Todos (y excluyendo todo tipo de análisis sobre los fondos utilizados), el contrato entre la AFA y el Estado Nacional generó condiciones de igualdad y benefició a los sectores más postergados de la sociedad en su derecho a la información.

Otros deportes, apoyados por el gobierno de Perón en los ´50 tuvieron su etapa de esplendor asociados a esa época: el básquet con su campeonato mundial, el automovilismo de la mano de Juan Manuel Fangio, el boxeo con Pascual Pérez, el ciclismo y otros. La contracara fue la vivida después del derrocamiento de Perón, cuando el presidente de facto Aramburu propició la persecución de deportistas por distintos motivos.

En conclusión, en el siglo XX los ciudadanos vivieron el efecto político que el Estado quiso implementar, valiéndose del deporte como herramienta de inserción ideológica. Quizás durante este siglo se pueda lograr que sean las federaciones quienes organicen los eventos deportivos de manera apolítica sin convertir al deporte en elemento de confrontación. VeRóNIcA GoNZáLeZ. http://perio.unlp.edu.ar/ciclopmasd

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