COTIDIANIDADES

June 26, 2018

 

.- A quién beneficia la violencia electoral?

.- La sociedad apuesta a un cambio

 

Por: SAUL HERNANDEZ

 

PARECIERA QUE no es así la percepción de aquellos que leen de otra manera la política, pero hay un tenso ambiente en el aire con respecto a la próxima jornada electoral que habrá de llevarse a cabo el próximo domingo

Se empieza ya a hablar que se habrán de intensificar las campañas negras y de descalificación, así como también algunos afirman que es tan grande la tensión y el temor de perder, sobre todo aquellos que sabemos le apuestan a los intereses personales y de grupo, que alimentan el ambiente de intranquilidad a través de rumorologías de que dicha jornada podría violentarse.

Eses último aspecto es el que no conviene a nadie, de eso no hay duda.

Por el otro lado, sabemos que no sólo se juega una posición, sino se juegan fuertes intereses en muchos aspectos, por lo menos de los participantes directos, porque el de la sociedad sólo es uno: el cambio.

Hemos documentado en este espacio la urgente necesidad que muestra una sociedad de no seguir apostando a lo mismo, lo ha venido haciendo desde hace años y oportunidad tras oportunidad, donde se ha alimentado la fe de una mejora que no ha llegado y sí ha observado el cómo algunos muchos de la mentada clase política se han hecho ricos de la noche a la mañana, sin cumplir ningún compromiso con la sociedad.

De antemano ese constante abuso es lo que ha llevado a ahora a ese cambio urgente que pide la sociedad, y no es a través de la violencia como le apuesta la población, porque sí así fuera, ya lo habría hecho desde hace mucho, pero ese estado d efe que alimentaron de que habría un cambio, simplemente no llegó y no sólo nos referimos a un sólo partido, sino a todos en general que no han sabido llevar por las buenas a una población que por momento y largos, no dudó y a ojos cerrado asumió el papel que le tocaba, hoy parece que no es así.

Parece que hoy esa sociedad está dispuesta a jugársela a un cambio, pero sin violencia, a otro, que ya ha estado y que no ha cejado en sus ideas y que poco a poco ha venido confirmando que más vale una apuesta loca, que una certeza jodida.

Sin duda también hay que reconocer que el sistema ha hecho lo mínimo necesario para tratar de mantener una sociedad que parece ya no aguanta a través de instituciones que de poco sirvieron y sólo se pervirtieron a favor de unos cuentos en perjuicio de unos muchos, porque a final de cuentas esas instituciones están bajo la férula de la condición humana, misma que ha demostrado su estado de descomposición y corrupción que le ha corroído y que al parecer ese cambio ya no es posible por la buena voluntad.

Ese golpe de mano en la mesa es lo que la población le está apostando.

La sociedad requiere de mando, de rumbo, de liderazgo, de presencia y cabalidad, de respuesta efectiva y de condición de orgullo que le permita sacar la casta y no de seguir en un estado de convencimiento de unos cuantos, que sólo responden precisamente a sus intereses.

La apuesta a la violencia es una forma negativa de aquellos que la pretenden alimentar y en caso de que quieran seguir pretendiéndola, podríamos decir que traicionan el ánimo de una sociedad que quiere un cambio y un tránsito a una democracia más participativa, a una pluralidad que le ayude a mejorar esos entornos en los cuales por ahora no ve una salida. Esperemos que tal cosa no suceda y que la sociedad llegue a esa madurez a la que muchos apuestan, de una participación social pensante, inteligente, otro camino, sería un retroceso muy costoso en todos los sentidos.

Y ya dije.

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